lo que nos da la posibilidad de grabar en muchísimos materiales, ya que con el láser de diodo grabaremos los materiales convencionales, como maderas, cueros y vidrio, mientras que con el infrarrojo podríamos grabar todo tipo de metales y algunos tipos de materiales plásticos con un efecto bastante llamativo, ya que, por su longitud de onda, no derrite el plástico, sino que lo graba adecuadamente.